Finalmente, todos están en sus casas y con eso Aarón y Cielo han llegado a la suya, haciendo que la joven tenga miedo de entrar, lo cual es percibido por el capitán, que no logra entender por qué, hasta que recuerda que la casa tiene una nueva clave.
—¿Y si él está ahí?— Cielo se esconde detrás del enorme cuerpo del capitán. —No quiero entrar.
—Escúchame bien— voltea hacia ella, tomando su rostro en sus manos.
—no estaré toda la vida para ti, no me molesta ser tu escudo porque cada día me sorpr