Alessandro, jamás había estado tan furioso, esa mujer le había puesto una trampa, pero eso no se quedaría así
— ¿Qué está pasando aquí? ¡Alessandro! ¿te atreviste a seducir a mi hija? — el CEO Gama, no estaba enterado de la clase de joyita que era su desquiciada hija
— ¡Por supuesto que no! ¡en el pasado tuvimos una aventura, pero ahora soy un hombre casado, tu hijo me ha puesto una trampa, ella drogó mi vino, pero la haré pagar, juro que voy a destruir a los Gama! — Con la mirada penetr