Violeta al bajar las escaleras no podía dejar de mirar a su atractivo esposo, él estaba tan perfecto, tan elegante y sensual a la vez, en su mirada estaba el brillo del amor, por qué ella se había enamorado del padre de sus hijos, y ahora lo anhelaba aún teniéndolo a su lado
Danilo la recibió estirando su brazo para darle su mano, ella la aceptó, más no esperó que su marido le diera un apasionado beso, él no pudo detenerse, necesitaba sentirla
— Estás tan hermosa, ya no estoy seguro de ir a la f