La chica inglesa estaba parada justo en la puerta del departamento de los chicos rusos, Damiano no la había buscado para nada, él hasta la ignoraba en la cafetería de la universidad o en cualquier otro lugar, ella no se iba a quedar cruzada de brazos
— Hola Damiano, vine a visitarte, ¿puedo pasar un momento? — el chico estaba por decir que no, pero la peliroja se metió sin siquiera ser invitada a pasar, si eso no fuera suficiente, del departamento de enfrente la bella Dariana salía para ir al s