Por supuesto que el CEO Ferreira amaneció de mucho mejor humor por la mañana, cuando bajó al comedor, sus hijos y Andrés ya estaban desayunando para marcharse con él a la compañía
— Buenos días a todos, que bueno que ya están desayunando, nos vamos en quince minutos, hoy tenemos mucho trabajo, por cierto, me enteré que los CEOS, Valencia y Mendoza, están teniendo problemas para encontrar una sociedad que los cobije, se merecen eso y mas por haberse portado como idiotas con mis dos muchachos, e