El CEO estaba ahí parado con una mano tocando la puerta y con la otra masajeándose la sien, al parecer no quería dormir solo con el frío que está a haciendo, pero Violeta no estaba dispuesta a seguir siendo su juguete y se lo iba a dejar claro
— !No iré, vé y pídele a tu amante que venga ella y duerma contigo, no voy a volver a la recámara conyugal, así que no pierdas tu tiempo y déjame dormir!
— Violeta, no me colmes la paciencia, ¿creés que no puedo simplemente abrir? ven a la recámara, está