En la cafetería el momento ya incómodo se puso aún más tenso con la llegada de Teodor
El joven Torreneli, saludó a las chicas, también a Drago y a Andrés, a los rusos solo levantó una mano por saludo, ellos no se llevaban bien
— Hola Daríana, ¿cómo estás hoy? supongo que Casy se quedó en casa convaleciente, ¿no hay problema si paso más tarde a llevarle unos chocolates, ¿cierto? quiero que sepa que soy su amigo y tiene mi apoyo
— Claro que puedes Teodor, tu siempre tan encantador, tan lindo — de