Danilo estuvo todo ese día que no lo calentaba no el sol, ese CEO estaba interesado en Violeta pero mientras Violeta fuera su esposa, no lo dejaría llegar a ella
El travieso Ricardo llegó hasta él cuando salió a beber un poco de agua, el CEO lo cargó, se veía muy curioso en tan pequeño tamaño ese salchicha
— Ese imbécil si supiera de ti también te querría llevar, que cara dura, no se puede desear a la esposa de otro hombre — dijo el hombre molesto
Después de que Violeta desayunó y se ducho, él