45

—¡Mi bebe! ¡No, dios mío, mi hijo! — gritaba Ivanna, mientras trataban de sedarla.

—Cálmate, Ivanna, por favor, no te hace bien, aún sigues delicada.

—Perdí a mi bebe, cuñada, perdí a mi hijo —se sostiene de la cintura de Elizabeth, hasta que el sedante hizo el efecto esperando.

HORAS DESPUÉS

—¿Cómo sigue ella?

—Aún no despierta después del sedante. La hubieras visto, amor, está destrozada. Perder un hijo, no quiero ni pensarlo.

—Sí, pues, te dejo, voy a ver a mi hermano

—Bastián, ¿Estás bien?
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App