Inmediatamente después de que Blackthorne se fuera a encargarse de sus asuntos de negocios y dejara sola a Stephanie en la habitación de hospital con su bebé recién nacido, ella llamó al médico encargado de realizar la prueba de ADN exigida por su ex, quien parecía estar dudoso de la paternidad del infante y eso la enfurecía de sobremanera.
Él debería estar rendido a sus pies no desesperado por deshacerse de ella a Stephanie no le importaban los resultados de la prueba de ADN en lo más mínimo;