Blackthorne no podía seguir lastimando a Emma; su bella esposa no merecía seguir sufriendo por su culpa, pero su esposo se encontraba en una encrucijada; si rechazaba a Stephanie su rencorosa exnovia podría sabotear su matrimonio nuevamente, por eso no tenía otra alternativa que ir odiaba estar en esa situación sentirse obligado a algo le enfurecía de sobremanera.
Miró nuevamente a su esposa, quien jugaba con su bebé en brazos llena de amor y dedicación para con él, aunque deseaba ser sincero