CAPÍTULO 08
Gabriel Ford
Tiger toma la taza de café que está sobre la mesa de la cocina, miro de reojo a Kira sentarse sobre sus piernas y bufo al recordar que después de ser uno de los asesinos mejores pagados y temidos de la nación, mi primo resultó estar como perrito faldero detrás del culo de esta niñata. Estiro mis manos porque anoche tuve sexo con un par de italianas que me dejaron casi muerto y es que he tenido que descargarme con ellas, ya que últimamente mi lívido ha estado apuntando