Al salir, Gabriella se encuentra con Dante, que está de pie en la puerta que comunica la oficina de Zia y Nicola, siendo testigo de explosión de rabia de Gabriella.
— Hola Dante y disculpa el espectáculo — y así mismo siguió su camino lejos de ahí.
Nicola volteó para ver a Fabrizio a la cara y guardando la compostura, dijo
— ¡¿Ya estás contento?! Y ruega a Dios que pueda arreglar este desastre —Nicola salió tras Gabriella.
Dante trataba de asimilar lo que vio y oyó, ¿acaso los hermanos Falco es