—Es alguien importante para Mateo, crecieron juntos.
¿Y qué? —respondí.
Lo miré con una sonrisa burlona y le dije:
—¿No estarás pensando que esa mujer es mejor que yo? ¿Que es lógico que Mateo me desprecie y la elija a ella?
—¡¿Ah?! —dijo Carlos, molesto.
—¿Qué tontería estás diciendo? ¿Cuándo dije yo algo así?
—¿No dijiste tú mismo que con mi mal carácter no era raro que Mateo no me quisiera?
—¡Ay, por favor! Eso lo dije solo por la rabia. ¿No vas a superarlo?
Carlos me lanzó una mirada cansa