Además, Waylon ya debía saber de antemano que vendría a verme.
Así que, aunque no conociera nuestro plan en detalle, seguramente ya había adivinado vagamente que yo había empezado a moverme.
De no ser así, en este momento, no me estaría cubriendo.
Parecía que, más adelante, todavía tendría que hacerle llegar por medio de Waylon algunas noticias y movimientos de mi lado.
Apreté los labios y traté con todas mis fuerzas de calmarme mientras le servía el té.
Pero por más que fingía serenidad, en cua