Con fastidio, lo observé. Este Mateo, sabiendo perfectamente que ese dispositivo solo captaba sonido y no tenía función de grabación de imagen, aun así se aprovechaba para "maltratarme" a propósito.
¿Eh? ¡No, espera! ¿No sería que estaba aprovechando esta oportunidad para vengarse de los tres años de matrimonio en los que yo lo había fastidiado a él?
Vaya… Si era así, este hombre sí que era rencoroso.
Furiosa, lo miré a los ojos.
Entonces él sonrió más:
—Ja, ja, ja, ja. ¿No quieres que te entreg