—Morir da miedo, sí, pero ¿qué sentido tiene seguir viviendo de esta forma tan "sucia"? ¡Ustedes, gente malvada, han cometido todo tipo de atrocidades y aun así duermen con la conciencia tranquila! ¡Voy a pelear contigo! ¡Te voy a enfrentar hasta el final!
Después de decir eso, me abalancé sobre él. Tenía que admitirlo: ese arranque de ira venía lleno de muchas emociones personales y no había forma de evitarlo, porque este hombre siempre me hacía perder la paciencia. Sentía tantas ganas de morde