15.
Al día siguiente, él se sentía muy mal. Le dolía la cabeza y no quiso comer nada. Recordó que bailamos y lo que pasó en el bar, pero no lo que hablamos en su habitación. Estaba entredormido y ebrio, sé que no lo iba a recordar. Eso era lo mejor, que no supiera nada. No sé por qué se lo dije y no fue porque bebí dos cervezas, eso no me hizo nada y ya no puedo excusarme. Es cierto lo que dije, me enamoré de él. Lo hice y ahora mi vida era un caos de emociones.
Este mes era el dichoso baile de vac