POV: Nahya
Los días que siguieron al karaoke fueron extrañamente tranquilos. No pasó nada extraordinario y tal vez por eso se sintieron tan valiosos. Volví a la universidad, a mis clases, a sentarme en el mismo lugar de siempre, caminé por los pasillos sin bajar la cabeza. Nadie me señaló, nadie me preguntó nada que no pudiera responder.
Había cantado y el mundo no se había terminado. Tyler, me escribía todos los días. A veces cosas importantes, a veces solo una foto borrosa de lo que estaba com