(POV: Nahya)
Tres años… tres años habían pasado desde que llegué a Nueva York con el corazón roto y la culpa clavada en el pecho. Aquella chica de veintiún años no huía de la fama ni del ruido externo, llegaba arrastrando el dolor de haber perdido al gran amor de su vida y cargando la ansiedad más feroz que había conocido. Estaba asustada, sí, pero sobre todo estaba devastada, ahora tenía veinticuatro, un best seller a mis espaldas y mi propio apartamento.
La mudanza era mucho más que física: e