Nuestra Vida: 27. COMO LA PRIMERA VEZ
[BRISA]
Observo el anillo en mi mano y no puedo creerlo. Es decir, no creí que fuera a pedírmelo así. Sinceramente pensaba que el día que me volviera a pedir matrimonio sería menos romántica, quizás en medio de una conversación, o tal y como en muchas escenas de películas, lo haría después de haber hecho el amor.
—¿Te encuentras bien? —me pregunta al darse cuenta de que no digo nada.
Asiento y lo miro a la cara mientras esbozo una sonrisa.
—Estoy bien, es solo que me has sorprendido para bien —