[BRISA]
—¿De verdad tengo que irme? —me pregunta cuando estamos frente a la puerta de la casa.
Sonrió sobre sus labios y llevo mis manos a cada lado de su mejilla mientras que mis sentidos se empapan de ese exquisito aroma que desprende su colonia.
—Esta es la casa de mi hermano, no es correcto que pases. Además, nuestros hijos me necesitaran en cuestión de minutos —explico y sonríe como un adolescente.
—Está bien, pero ¿puedo invitarte a pasar la noche conmigo mañana? —me sugiere haciendo que