Capítulo 24. Triste final
Al abrir sus ojos, lo primero que Hedda buscó con su mirada fue el cuerpo de Erik a su lado, pero su espacio estaba vacío y frío. Eso quería decir que hace mucho tiempo él se había levantado.
Al levantarse sintió una leve molestia entre sus piernas. Pero lo ignoró lo mejor que pudo. En lugar de su doncella, otra sirvienta llegó para ayudarle a preparase. No preguntó por su amiga, porque tenía algo de prisa.
—¿Sabes dónde está el príncipe? —Preguntó. La chica le respondió que había visto al prín