Capítulo 13. Momento íntimo
La puerta se abrió de golpe sacándola de sus pensamientos, Astrid entró muy alegre como siempre, corrió hacia ella lanzándose en la cama encima de Hedda.
—¡Astrid!
—¿Qué haces aquí, creí que iríamos a hacer galletas? —reclamó Astrid como una niña.
—Estaba por ir a buscarte. —Astrid entrecerró los ojos como si no le hubiera creído—. Claro que sí, mi niña —Hedda se levantó de la cama—. Vamos antes de que Jonna se arrepienta de habernos prestado su cocina.
—Sí, vamos. —Salieron de la habitación to