Mundo de ficçãoIniciar sessãoCapítulo 28
Enseguida corro hacia Kay y solo le meto un pedazo de dona que veo en mi escritorio ¡Rayos! debe ser que esa dona la deje anoche. En fin la dona ya está en el estómago de Kay.
—Kay baja la voz ¿Quieres? —le hago señas para que cierre la boca.
—¿Beso? ¿Cuál beso? ¿Henry te beso?—grita emocionada.
Menos mal que le dije que bajara la voz, tomo otro pedazo de dona y nuevamente se lo meto en la boca.
—Por favor cállate ¿Si? —le suplico.
—B







