Dominic
Después de todo el ajetreo de este par de días, pedimos que en lugar de llevarnos a la villa de los Banes, nos trajeran a casa.
En realidad mi casa, pues Mandy, no quiere estar en su apartamento por ahora, es completamente entendíble.
Llegamos hace cinco minutos y pedimos comida a domicilio, la señorita trae antojo de comida china.
Y ojalá fueran antojos de embarazo, pero siempre que pasa por un momento de estrés, le da por comer como si nunca lo hubiera hecho. Por lo regular es co