Leila
Maldita mi suerte, el dispositivo tenía que fallar y todo se fue al carajo, todo es culpa de Amanda, si ella no existiera todo sería mejor para todos.
No importó cuanto grite, aun así, me trajeron a los separos, el lugar es horrible y huele peor, por suerte estoy sola en la celda.
Llevo como dos horas encerrada, nadie viene, no me dicen nada, si pasan, se siguen de largo como si no les hablara.
Se que todo lo que pueda decir Amanda, en mi contra no será suficiente para retenerme en est