Dominic.
Demoré un poco más en llegar a casa de Mandy, había un tráfico terrible, más nunca imaginé que encontraría a la traidora aquí.
Más sorprendido quedé cuando Mandy, la tomo del cabello y la sacó a rastras de su hogar.
Esa mujer si que es de armas tomar, chiquita pero picosa, hermosa, pero nada delicada.
Me gusta que sea tan fuerte, tenía que serlo, tanto ella como yo aprendimos desde muy pequeños que así debería ser.
Nuestros padres se la pasaban de viaje de negocios y llevaban a nue