Abriendo los ojos

—No se supone que es tu amigo, pareciera que más que eso, solo busca tu mal.

—Lo he considerado. No es normal que insista tanto en querer que yo acepte algo que no soy.

La veo que se queda pensativa, pasan varios minutos y es como si se hubiera ido a otro lugar.

—Mandy ¿Sigues ahí?

Paso mi mano por enfrente de su rostro, pues ya estoy empezando a preocuparme, no responde.

De repente se levanta de la cama y corre a su cambiador, se escucha que revuelve algunas cosas y después de unos minutos
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