Amanda.
Es que era más que obvio, pero como no me di cuenta antes, las señales siempre fueron claras, ahí en la nariz las tenía.
Pero quien se iba a imaginar semejante realidad, ahora entiendo porque siempre criticaba todo de mi.
Que si los zapatos, que los atuendos, hasta el peinado, y que bueno que nunca dijo nada de mi perfume, porque ahí si me lo deschongaba.
Pero que tal me alabó cuando le presenté a Josh, claro, estando con novio, yo no representaba ningún peligro, no es que deberás qu