Una hora después, Elena, Carlos, Taiki y Ronin junto con guardaespaldas de seguridad, Elena se encontró en el café, nerviosa pero determinada. Iku llegó poco después, y sus ojos se encontraron en medio de la multitud. Elena notó que Iku se había convertido en un hombre más adulto y maduro, pero su sonrisa seguía siendo tan cálida, en ese momento tuvo un flas y su sonrisa le pareció genuina.
—Gracias por venir pensé que solo estarías tu—, dijo Iku, tomando asiento frente a ella con sorpresa.
—¿S