Brianna mira con una mueca de tristeza el café. Era la primera vez después de tanto tiempo, tomaba el café con alguien que no fuera Esteban. En largas noches, sus sueños básicamente se habían tratado de Esteban.
Briana, en ese instante se queda en silencio porque pasar del tiempo nada mejorarían y cambiaría. A pesar de todas las noches, que había gastado imaginando un posible encuentro con Esteban, nada de eso había sido cierto.
Solo se había quedado enterrado en su memoria. Sin ningún tipo de