Brianna
Había pasado, un par de días desde que había llegado este sitio. Al principio cómo se sentía un poco incomoda. Ya sea por la pequeña silla, en el cual no podías estirar bien la pierna como la insípida comida que le servía. La incomodidad más grande que podía tener, era extrañar en cada minuto, cuando sus párpados se caían, a Esteban. No podía evitar, verlo en su memoria... cada vez que no pensaba en nada. Esteban era el vivo recuerdo de su máxima felicidad y era algo que no podía borrar