Capítulo 66. No me sueltes
POV NARRADOR
La mansión Spencer parecía haberse convertido en un mausoleo. Tras la partida de los oficiales judiciales y la amenaza latente de Annabell, un silencio pesado se instaló en cada rincón, solo interrumpido por el llanto ocasional de los gemelos en la planta alta. Knox y Lira permanecían en el salón privado contiguo a la guardería, envueltos en una penumbra que solo era rota por el parpadeo de las velas que alguien había encendido, otorgando al lugar una atmósfera de vigilia fúnebre.