Thiago muy silencioso mira como Renata descaradamente se acomoda todo para observar, ella ya no es la chica que por miedo corría y se escondía.
—¿Tan celosa estabas para hacer esa bobada? —Thiago comenta, él está tranquilo por tenerla de nuevo, pero definitivamente lo supera en las locuras.
—Para nada, simplemente que ella necesitaba una frenada y quien mejor que yo para dársela. Todas las mujeres que se acomodan a tu lado no brillan como yo, al menos eso me hacías sentir y mira nada más que