Renata está pasando la calle asustada, confiando de que nadie la está vigilando, no sabe donde llegar así que planea no tener un rumbo si no que hasta donde el camino la vaya llevando.
Gael la alcanza a ver, él se mete por el mismo camino toda para que parezca una jugada del destino, sabe que Renata fantasea tanto que así lo verá, y que mejor si solo es él, por eso demostrara arrepentimiento, aun cuando es lo último que tiene.
Gael acelera tanto el auto que queda a pocos milímetros de atropella