POV: Janice Thompson
Me desperté a las dos de la madrugada al escuchar un sonido ahogado al otro lado de la puerta, parecido a un gemido. En medio del silencio de la casa, se percibía con tanta claridad que abrí los ojos por completo.
Lo primero que pensé fue en la tía Miranda. Temí que se sintiera mal y estuviera intentando pedir ayuda, así que aparté las sábanas y me levanté de la cama sin perder tiempo.
Sin embargo, cuando abrí la puerta, descubrí que los gemidos no provenían de la planta