POV: Janice ThompsonMi tía Miranda se veía cansada cuando regresó a casa con Roman. Apenas podía caminar y le costaba subir las escaleras, así que Roman y yo preparamos una cama para ella en la sala. De todos modos, prefería dormir en la planta baja porque subir y bajar solo acabaría con las pocas fuerzas que le quedaban.Cada vez que la veía vomitar, me daban ganas de llorar. Ella trataba de tranquilizarme y me explicaba que era una reacción normal después de una sesión de quimioterapia.Cuando Roman salía a comprar algo, yo le daba de comer a mi tía, pero apenas tenía apetito. Decía que todo le sabía a metal. A veces, incluso le parecía que la comida estaba echada a perder, aunque acabáramos de prepararla.—Siento mucho todo esto, Janice —se disculpó con la voz débil y la mirada baja—. No quería sacarte de casa de Imogen para traerte aquí y que terminaras cuidándome. No tenía idea de que la quimioterapia pudiera causar efectos secundarios tan fuertes.—Tía, no pienses así —le p
Leer más