POV: Janice Thompson
Kendall aceptó darme el día libre al día siguiente, pero puso una condición: tendría que trabajar hasta tarde aquella noche porque todavía nos quedaban muchas cosas por hacer en el salón.
El lugar acababa de ser renovado. Habían pintado las paredes y fumigado contra las termitas, así que teníamos que volver a colocar en los exhibidores los tintes, los tratamientos, los productos para alisado y todos los demás materiales que usábamos en el salón.
—Ya me voy. Shirley, Evely