VERÓNICA
ACTUALIDAD:
Sin poder evitarlo había dejado escapar un estruendoso chillido de mis labios que hizo que mi hijo comenzara a llorar a la par conmigo.
—No puede ser, no puede ser... mierda, no...
Mis lágrimas comenzaron a deslizarse por mis mejillas aterrorizada, en ese momento solo me importaba Nicholas.
¿Él lo había descubierto?
El miedo se apoderó enseguida de mi cuerpo.
Ni siquiera me limité a pensar en algo, simplemente corrí a tomar el teléfono, necesitaba avisarles a mis padres y p