Ahora ¿quién será? Al llegar a la sala estaba la prima de Carlos, muy arreglada, la cara de Julián era de molestia y una advertencia en su mirada.
—Hola, César.
—Hola, María Camila, no quiero ser grosero, pero no me gusta que se presenten sin avisar. —La mujer se puso algo sonrojada.
—Es que quería invitarte a una reunión del gremio de la construcción. —alcé mi ceja.
—¿Y se va uno vestido de esa manera a una reunión de constructoras? —No estoy para estas encerronas—. Mira María Camila, si Carlo