Isabella siguió la dirección hacia donde Elena extendía su mano, pero su mirada atravesó la barra de cócteles y vio a Herman entrar por la puerta lateral rodeado de unos desconocidos.
En el entorno deslumbrante de luces tenues y parpadeantes de la Gala de Voces, Isabella apenas podía distinguir el rostro de Elena frente a ella, pero aún así logró verlo de inmediato.
Las luces azules y moradas se deslizaban sobre los rasgos angulares y definidos del hombre, pero no lograban dejar rastro alguno en