Mundo de ficçãoIniciar sessãoDominic enterró su cabeza entre sus manos mientras Madox estaba dentro de la pequeña tienda de 24 horas comprando algunas cosas. Nunca en su vida había perdido el control de aquella bestial manera y se sentía tan extraño más no repulsivo. Es que eso era lo era él. Un alfa. Se había reprimido tanto durante los últimos años que había explotado al haberle sido tocado a su ome







