Mundo de ficçãoIniciar sessãoDominic no era de aquellos alfas que se molestaba con frecuencia y menos de aquellos que sacara a relucir sus colmillos y que sus ojos cambiara de color. Pero al ver pedazos de cristal en la servilleta junto a la comida y gotas de sangre, casi enloqueció. Sus feromonas se expandieron en todas direcciones de forma agresiva y a la vez protectora en torno a Aidan.
Alzó la cabeza en dirección a sus padres, su expresión era tal que hasta Ofelia tragó en se







