La trágica muerte de Alan Manchester provocó un gran impacto en los habitantes de la ciudad de Nueva York. Quienes lo conocían, se lamentaron por la pérdida de un joven talentoso y con un futuro prometedor. Debido a la circunstancia, la familia Lancaster optó por llevar a cabo una ceremonia fúnebre en honor a uno de sus trabajadores más distinguidos. La ceremonia se llevó a cabo en la mansión familiar, donde se congregaron los individuos más destacados de la ciudad para manifestar su respeto y