Emiliano salió de casa rumbo a la empresa, debían seguir como siempre, él trabajando de gerente en el consorcio cafetero, subió al auto y antes de encenderlo, agarró su móvil, ladeó los labios, digitó un mensaje.
«¿Amaneciste de buen humor, o te hace falta algo de acción?»
Se mordió los labios esperando respuesta de Karla, pero eso no llegó, se dio cuenta de que el mensaje fue enviado, recibido, pero no visto.
Frunció el ceño y pensó que se encontraba ocupada, pero no imaginó en qué, él esta