Capítulo 22: En la guerra y el amor vale todo.
Juan Miguel sintió que todos sus músculos se tensaron, la frente de su frente saltó. Se puso de pie, respirando agitado.
—¿Qué? —cuestionó, golpeó con sus puños una columna. —Mal p@rido —espetó—, como me gustaría tenerlo en frente y acabar yo mismo con ese sujeto —gruñó, miró a Lu, y no pudo contener sus lágrimas, se aproximó a ella, la abrazó muy fuerte—, no imagino tu sufrimiento, guardándote todo en silencio, y no pienso reclamarte, porque sé que una persona bajo amenaza se queda callada.