Amarte es mi condena. Cap. 56: El juicio final.
Salvador resopló.
—¿Doctor Sáenz es consciente que en ese burdel clandestino el señor Araujo asesinó a Isabel Arismendi? ¿Usted lo sabía?
Sebas se aclaró la garganta.
—Supe del asesinato, más no de quién lo hizo.
Salvador se sobó el rostro.
—¿Está seguro? Le recuerdo que está bajo juramento doctor Sáenz —masculló apretando los dientes.
—Estoy seguro —contestó, lo miró a los ojos.
Salvador caminó a su lugar agarró un sobre, se aproximó al juez.
—Señoría aquí hay una declaración juramenta