Amarte es mi condena. Cap. 37: ¡La tendrá en sus manos!
Abel se acercó, la abrazó muy fuerte.
—Hablé con Emiliano, él ya puso al tanto a la capitana Mendoza, recuerda que esa mujer quería a los cabecillas de la banda, no vamos a desamparar a Majo, así como encontraron a Lu, así mismo lo harán con ella.
—Yo tengo las pruebas para hundir a Sebas —gruñó.
Y de pronto la asistente de Malú, interrumpió, e informó que un misterioso hombre vestido de negro quería verla.
Malú alzó la barbilla, sacó de su cajón su arma, ella siempre la tenía a mano, la pu