Simona notó que sus compañeros de equipo la miraban y dijo en tono de broma:
—¿Así que tan solo me van a dejar levarlos a la victoria?
Sus compañeros de equipo respondieron al unísono:
—Sí.
Divertida, simona sugirió:
—Entonces propongo que visitemos a las familias de las que nos hablo el jefe del pueblo. Podemos establecer un horario de cuando vamos a ir a ayudarles; luego, podemos ir directo a ellas a intercambiar trabajo por dinero o comida.
Isaac, quien había decidido no moverse más, e